El FBI desarticula un plan iraní para atentar contra embajadas

12/Oct/2011

El Observador

El FBI desarticula un plan iraní para atentar contra embajadas

12-10-11 EEUU. Complot dirigido por facciones pro gobierno también tenía como fin matar a embajador saudita
El gobierno iraní está, una vez más, bajo la lupa de Estados Unidos. El Departamento de Justicia y el FBI acusaron ayer a esa nación islámica de estar tras un complot terrorista, ahora desactivado, que pretendía atentar contra las embajadas de Arabia Saudita e Israel en Washington, así como asesinar al embajador saudita, Adel al Jubeir. El sitio ABC News agrega que el plan incluía también el bombardeo de esas embajadas en Buenos Aires.
El secretario de Justicia, Eric Holder, explicó en rueda de prensa conjunta con el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Robert Muller, que el gobierno iraní habría pagado US$ 1,5 millones a dos hombres para que perpetraran los atentados.
La acusación apuntó a Manssor Arbabsiar y Gholam Shakuri, ambos de nacionalidad iraní, aunque el primero había obtenido también la estadounidense y residía en Nueva York, donde fue detenido el 29 de setiembre.
Arbabsiar y Shakuri son acusados de conspiración para asesinar a un funcionario extranjero, conspiración para el uso de armas de destrucción masiva y conspiración para cometer un acto de terrorismo internacional, entre otros cargos.
«Esta conspiración fue concebida, auspiciada y dirigida desde Irán y constituye una violación flagrante de las leyes internacionales y estadounidenses. Estados Unidos está comprometido a exigir responsabilidades a Irán», añadió Holder.
La investigación
La investigación surgió en mayo cuando Arbabsiar, que vivía en Texas, contactó a un agente encubierto de la DEA (organismo que lucha contra el narcotráfico) en México. El iraní quería ayuda del cartel narco de los Zetas para asesinar al embajador árabe en Estados Unidos.
Según los documentos presentados ante la Justicia estadounidense, en aquel encuentro se acordó que Arbabsiar, con la aprobación de Shakuri, ingresara US$ 100 mil en una cuenta bancaria en EEUU como pago inicial para el intento de asesinato contra el diplomático.
El presunto terrorista aseguraba estar bajo las órdenes de su primo, un «gran general» de Irán vinculado con los Quds (la unidad de operaciones especiales de Irán).
Los fiscales añadieron que Arbabsiar ya confesó su participación en el complot.
Muller indicó a su vez que el gobierno mexicano participó de forma activa en el desmantelamiento de la trama y subrayó que este caso ilustra «que vivimos en un mundo donde las fronteras y los límites son cada vez más irrelevantes».
El subsecretario para América del Norte de la cancillería mexicana, Julián Ventura, agregó que su país emitió una alerta migratoria nacional luego de recibir información de EEUU de que Arbabsiar contaba con una orden de arresto por delitos graves.
El subsecretario mexicano aseguró que Arbabsiar intentó ingresar el 28 de setiembre a México, aunque el Instituto Nacional de Migración impidió su ingreso al país y lo envío de regreso a Estados Unidos.
Versión iraní
Del otro lado del Atlántico, funcionarios del gobierno iraní negaron que la república islámica intentara asesinar al embajador saudita en Washington.
El asesor de prensa del presidente Mahmoud Ahmadinejad dijo, de acuerdo a la cadena británica BBC, que se trata de «un escenario prefabricado para distraer la atención de los problemas internos de Estados Unidos».
«Este comportamiento pasado de moda se basa en la política hostil estadounidense y sionista de larga data y es un espectáculo ridículo para provocar divisiones», agregó un portavoz de la cancillería iraní.
Previamente, la agencia noticiosa oficial IRNA dijo que las acusaciones estadounidenses eran «un nuevo escenario de la propaganda de Estados Unidos», sin dar más detalles.
A pesar de estas declaraciones, estos hechos azuzan aun más la enemistad que mantienen Estados Unidos e Irán desde que rompieron sus lazos diplomáticos tras el triunfo en 1979 de la revolución que instauró la actual República Islámica. Para 1984, el Departamento de Estado de EEUU ya llamaba a Irán «estado patrocinador del terrorismo». Una crónica del diario argentino Perfil afirma que Arbabsiar debía presentarse ayer ante la Justicia estadounidense, donde enfrenta una posible pena de prisión perpetua. (Basado en agencias)